El Día Mundial del Medio Ambiente nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de proteger nuestro entorno natural y fomentar un desarrollo sostenible en Ecuador. Un tema crítico en este país es la gestión y regulación de las tierras rurales, las cuales desempeñan un papel fundamental en la conservación del medio ambiente y el bienestar de las comunidades, especialmente en el contexto de las nuevas exigencias de la Unión Europea (UE) respecto a la deforestación cero y del Clean Competition Act de Estados Unidos (USA).

La propiedad de tierras rurales en Ecuador ha evolucionado considerablemente, basándose en la declaración de las tierras como patrimonio estatal. La Ley de Patrimonio Territorial del Estado establece que los terrenos no cultivados ni explotados, sin títulos de propiedad claros, pertenecen al Estado. La legislación sobre tierras baldías y colonización asigna la gestión de estas tierras a la Subsecretaría de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

 

Legislación Constitucional a lo largo de los años

A lo largo de diversas constituciones, Ecuador ha buscado garantizar el derecho de propiedad con ciertas limitaciones sociales. La Constitución de 1998 define la propiedad como un derecho condicionado por su función social. En 2008, la Constitución de Montecristi impone al Estado la regulación del acceso y uso de la tierra, prohibiendo el latifundio y la privatización del agua.

La Constitución de 2008 representa un cambio significativo al establecer el deber estatal de normar el acceso y uso de la tierra, prohibiendo prácticas como el latifundio y la privatización del agua. Esta constitución introduce condiciones específicas para la apropiación privada de tierras rurales, exigiendo el cumplimiento de funciones sociales y ambientales. Además, reserva al Estado la gestión de recursos naturales no renovables y propiedades inalienables, imprescriptibles e inembargables, reforzando la soberanía alimentaria y la regulación de sectores estratégicos como el patrimonio genético y el agua. Estas medidas son congruentes con los requisitos de la UE, que buscan minimizar la deforestación y promover la gestión sostenible de los recursos naturales, y con las metas de reducción de emisiones del Clean Competition Act de USA.

En Ecuador, las «zonas de playa y bahía» son designadas como áreas del patrimonio estatal para la acuicultura. La Ley de Acuicultura establece un marco para las concesiones, imponiendo a los concesionarios obligaciones sociales y ambientales, como la producción sostenible y el respeto a la naturaleza. El incumplimiento de estas obligaciones puede llevar a la reversión de la concesión, subrayando la necesidad de una gestión adecuada para mitigar riesgos financieros y legales.

Ecuador se destaca internacionalmente por reconocer a la Naturaleza como sujeto de derechos en su Constitución de 2008. Este enfoque obliga tanto al Estado como a los individuos a proteger y respetar la naturaleza. La jurisprudencia constitucional refuerza esta visión, destacando la interrelación entre la Naturaleza y la responsabilidad compartida de todos los elementos de la sociedad en su cuidado. Se establecen objetivos de desarrollo que incluyen la distribución igualitaria de beneficios y medios de producción, respetando los límites biofísicos de la Naturaleza y compromisos internacionales como el Acuerdo de París.

El Estado ecuatoriano ha establecido regulaciones específicas para la apropiación privada de tierras rurales, enfatizando la importancia de la posesión agraria legítima. La regularización de la posesión agraria, llevada a cabo por la Autoridad Agraria Nacional del Ministerio de Agricultura y Ganadería, busca titularizar la tierra bajo la condición de cumplir con el plan de manejo productivo y garantizar la función social y ambiental de la tierra. Este proceso incluye un avalúo de la tierra, considerando el costo social y los beneficios económicos y sociales, reflejando el compromiso con el bien común y el «buen vivir».

 

Nuevas Exigencias de la UE: Deforestación Cero

El reglamento de la Unión Europea sobre deforestación (EUDR), aprobado a finales de 2023, pone el foco en productos como cacao, café, soja, aceite de palma, madera, carne de vacuno, caucho y sus derivados. A partir del 30 de diciembre de 2024, no podrán entrar a la UE productos procedentes de tierras deforestadas después de diciembre de 2020. Todas las empresas vinculadas a este tipo de exportación deberán incluir un etiquetado que certifique que no se ha deteriorado ningún suelo para la producción de dichos productos.

La normativa de la UE exige que los productos tengan una cadena de trazabilidad transparente. Las empresas deben describir de manera precisa el producto, proporcionar información detallada del proveedor y geolocalizar todas las parcelas de origen de los productos, proporcionando coordenadas geográficas, fechas de producción, pruebas de no deforestación y evidencias de legalidad. Estas medidas buscan garantizar al consumidor transparencia y trazabilidad, y se centran en combatir la deforestación mediante un motor fundamental: el mercado.

 

Clean Competition Act y su Relevancia para Ecuador

El Clean Competition Act, introducido en Estados Unidos, busca hacer que las empresas estadounidenses sean más competitivas en el mercado global mientras se abordan las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero. Este acto implementa un mecanismo de ajuste en frontera de carbono (CBAM) y es relevante para Ecuador en el contexto del ingreso al mercado voluntario de carbono.

Los Objetivos del Clean Competition Act son disminuir las emisiones de carbono a nivel global mediante la implementación de un mecanismo de ajuste en frontera de carbono (CBAM) y nivelar el campo de juego para los fabricantes estadounidenses que están adoptando medidas para reducir sus emisiones de carbono.

Principales Provisiones

  1. Mecanismo de Ajuste en Frontera de Carbono:
    • Aplicación a Productos Intensivos en Carbono: Desde 2024, se aplicará un ajuste a productos intensivos en carbono producidos tanto a nivel nacional como importados. Estos incluyen combustibles fósiles, productos de petróleo refinado, petroquímicos, fertilizantes, hidrógeno, cemento, hierro y acero, aluminio, vidrio, pulpa y papel, y etanol.
    • Expansión en 2026 y 2028: En 2026, se extenderá a bienes acabados importados que contengan al menos 500 libras de productos primarios cubiertos, y en 2028, este umbral se reducirá a 100 libras.
  2. Cálculo del Cargo de Carbono:
    • Basado en la Intensidad de Carbono: El cargo se calculará en función de la diferencia entre la intensidad de carbono del producto y un punto de referencia de intensidad de carbono específico de la industria en EE. UU.
    • Precio del Carbono: Comenzará en $55 por tonelada de CO2 y aumentará un 5% anual por encima de la inflación.
  3. Recaudación y Uso de Fondos:
    • Inversiones en Descarbonización: El 75% de los ingresos recaudados se destinará a un programa de subvenciones competitivas para fomentar la inversión en tecnologías que reduzcan las emisiones de carbono.
    • Apoyo a Países en Desarrollo: El 25% restante se utilizará para ayudar a los países en desarrollo a descarbonizar sus economías y alcanzar emisiones netas cero.

Se espera que el acto impulse la innovación en tecnologías limpias y procesos de manufactura más sostenibles, además de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

La gestión de las tierras rurales y la protección del medio ambiente en Ecuador no solo reflejan un compromiso nacional con la sostenibilidad, sino también una respuesta proactiva a las nuevas exigencias internacionales de la UE y el Clean Competition Act de USA. Ecuador, al reconocer a la Naturaleza como sujeto de derechos y al implementar regulaciones que aseguran la función social y ambiental de la propiedad rural, se posiciona como un líder en la promoción de prácticas sostenibles y responsables.

Nuestros productos agrícolas y acuícolas, conocidos por su alta calidad, ya son demandados globalmente. Al cumplir con las estrictas normativas de deforestación cero y trazabilidad de la UE, así como con las metas de reducción de emisiones de carbono de USA, no solo reforzamos nuestra reputación, sino que también abrimos nuevas oportunidades en mercados internacionales.

Ecuador, como un país en desarrollo que está en proceso de transformación, tiene la capacidad de establecer un modelo de producción que priorice la calidad, integridad y desarrollo sostenible. Al alinear nuestras políticas de gestión de tierras rurales con los estándares internacionales, podemos convertirnos en un referente global, demostrando que es posible combinar el crecimiento económico con la conservación del medio ambiente. Nuestros productos no solo podrán ser priorizados en los mercados más exigentes, sino que también pueden servir de base para desarrollar un protocolo de producción sostenible y de alta calidad, que inspire a otras naciones.

En este Día Mundial del Medio Ambiente, reafirmamos nuestro compromiso con la protección de la naturaleza y el desarrollo sostenible, garantizando un futuro próspero y ecológicamente responsable para las generaciones presentes y futuras.