Las exportaciones de camarón ecuatoriano, el mejor del mundo, crecen año a año, gracias al trabajo, la perseverancia y disciplina de los exportadores.

Este éxito es el resultado de las reinversiones de la industria, que representan mejoras en la productividad, en la infraestructura y en nuevas áreas de producción, adaptando la tecnología y las buenas prácticas sostenibles.

A continuación, presentamos los cinco retos del sector acuícola, de cara al 2023:

 

  1. Fortalecer la producción del camarón ecuatoriano, el más demandado del mundo

El mercado internacional consume y demanda, preferentemente, la variedad vannamei, que es la ecuatoriana, sobre todos los otros tipos de camarón. Ante esta elección, los otros mercados han sustituido sus especies nativas y han intentado introducir en su producción el vannamei. Nunca una especie introducida va a ser mejor que una especie nativa.

El principal valor agregado del camarón ecuatoriano es, justamente, su calidad, tamaño y frescura. Estas condiciones lo hacen único y que se encuentre en la mayoría de cadenas de alimentos en todo el mundo.   Ante esta situación, el desafío del sector es lograr más apoyo público y privado, a fin de mejorar, constantemente, la variedad vannamei, en cuanto a investigación científica, tecnificación, productividad y genética.

 

  1. Consolidar las ventajas competitivas técnicas del camarón de Ecuador frente a productos similares de la competencia

 Actualmente, existen marcadas diferencias entre el camarón ecuatoriano y el asiático, su principal competidor. El camarón del resto del mundo (incluido el de Asia), se genera, principalmente con antibióticos, mientras que el camarón ecuatoriano no necesita de estos productos. Esta ventaja es importantísima porque el camarón de Ecuador es más resistente a cualquier condición externa porque su cultivo es en hábitat natural (productividad natural) y esto se ve reflejado en su composición, textura y sabor, diferenciándolo del resto de productores a nivel global.

Nuestro atributo diferenciador es la excelencia de contar con un camarón libre de antibióticos. Por eso es catalogado como el mejor del mundo. Es esencial que el sector reciba un mayor apoyo técnico para dar a conocer esta importantísima ventaja competitiva. De este modo consolidar su tendencia de crecimiento mundial.

 

  1. Obtener más apoyo estatal

La calidad del camarón ecuatoriano y su alto aprecio en el mercado internacional es el resultado del trabajo perseverante del sector privado nacional, que ha luchado -prácticamente solo- por desarrollar el sector acuícola y llevarlo a lo más alto del mundo.  Sin embargo, la producción de camarón, históricamente, ha sufrido crisis relevantes, como la mancha blanca y la pandemia COVID 19.

Por ello, resulta urgente cambiar el papel del Estado en este sector y eliminar las sobrerregulaciones en la cadena productiva, a fin de evitar los abusos y los obstáculos e impulsar con mayor rapidez este sector.

En este mismo ámbito también es necesario evitar el caos que generan los constantes cambios en las carteras gubernamentales relacionadas al camarón.

La electrificación de la industria es otro aspecto importante e imperativo para migrar a energía limpia. El reemplazo del diésel por energía eléctrica para la operación de los productores acuícolas es fundamental y así reducir los costos de producción y mejorar prácticas ambientales.

Adicionalmente, se requiere mejorar los procesos de determinación de las zonas de playa, de tierras altas y de ecosistemas de manglar. De esta forma se generará más armonía y más orden en el aprovechamiento sostenible de la actividad.

Otro aspecto es lograr la asesoría estatal para que los actores del sector accedan a eco etiquetados y certificaciones internacionales, que les abrirán oportunidades de financiamiento verde en banca internacional.

 

  1. Mejorar prácticas ambientales y crear desarrollo sostenible

El sector cada día ratifica su compromiso con el desarrollo sostenible en toda su cadena de producción y hace todos los esfuerzos para ir mejorando en este aspecto.

Los principales retos están en incorporar, sistemáticamente, más energía limpia en las operaciones, tecnificar aún más los procesos productivos y mejorar la trazabilidad del producto.  Además, el sector tiene el compromiso de siempre respetar toda la normativa ambiental vigente.

 

  1. Diversificar el producto

Existen varias empresas acuícolas del país que invierten en la diversificación de productos relacionados al camarón hacia otros mercados. Sin embargo, es clave entender que el mercado del camarón entero es el más rentable y también es el menos complicado, por lo que diversificar el producto es una decisión que supone grandes sacrificios y costos.  Las inversiones que deben realizarse para competir en otros mercados diferentes al del camarón entero, deben ser muy altas (más que todo en tecnología y fuerza laboral) y no necesariamente se tendrá la misma rentabilidad que en el del camarón entero.

Los retos están planteados, la misión es enorme para generar inversión y desarrollo que, a su vez, generará una confianza legítima para inversionistas nacionales y extranjeros.